
Al cumplir 32 años, la CCC reafirmó su línea clasista, antiimperialista y de unidad popular, y continúa dando lucha en la calle contra el ajuste de Milei y por un gobierno que trabaje para el pueblo y la patria.
En un comunicado de prensa, repasaron el surgimiento de la organización y su historia de lucha:
“La Corriente Clasista y Combativa de Argentina (CCC) se constituyó oficialmente el 6 de noviembre del año 1994 como una corriente política sindical que trabaja en las tres ramas de la clase obrera del país: ocupados, desocupados y precarizados, jubilados y pensionados. No es una central sindical, ni quiere serlo, trabaja en el seno de las organizaciones gremiales de todas las centrales existentes en el país y organiza independientemente de ellas los desocupados, precarizados y jubilados y pensionados.
El 6 de noviembre de 1994, mientras el gobierno de Menem avanzaba contra los trabajadores, miles de obreros y obreras se reunieron en el Salón Verdi de La Boca y fundaron la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Nació como organización política sindical —no como una central— con una convicción que sigue intacta: solo la organización popular saca adelante al pueblo.
Desde entonces, la CCC trabaja en los sindicatos de las tres centrales del país (CGT, CTA-A y CTA-T) a través de su Corriente Nacional de Estatales Rene Salamanca – CCC siendo parte de la conducción de ATE siendo la tercera fuerza nacional, en grandes fábricas como Mondelez, en docentes, obreros industriales y mineros, campesinos, etc. Organiza a los jubilados mediante el Movimiento Independiente de Jubilados y Pensionados (MIJP) y a los desocupados en el Movimiento de Desocupados y Precarizados de la CCC.
Esa decisión de organizar a las tres ramas de la clase obrera fue su aporte original al movimiento popular. Su línea es clasista y antiimperialista: pelea contra los grandes terratenientes que acaparan la tierra, por la igualdad de derechos y salarios entre mujeres y hombres, y por la unidad de los trabajadores con el campesinado, los estudiantes y los originarios. Como enseñó René Salamanca, tomando lo mejor del movimiento obrero, clasista y combativo: que la organización y las decisiones se tomen a través de los cuerpos de delegados para que todos seamos protagonistas de la defensa de los intereses de nuestra clase obrera.
Somos antiimperialistas porque defendemos la patria y la soberanía nacional, somos clasistas porque defendemos los intereses de la clase obrera y somos combativos porque partimos de la calle para defender los derechos de la clase.
Su política clasista y combativa tiene profundo contenido antimperialista y antiterrateniente y por la igualdad de género, la lucha junto a los Pueblos y Naciones Originarias. Y de pelear históricamente por los intereses de la clase obrera, del pueblo y de la patria y por una Argentina Independiente y soberana. Somos una herramienta de las y los trabajadores para luchar por los intereses de nuestra clase.
Se considera heredera y hunde sus raíces políticas y teóricas en las Agrupaciones Clasistas 1.° de Mayo que en los ’70 tuvieron un peso importante en el movimiento obrero, llegando a dirigir con René Salamanca a la cabeza, el SMATA Córdoba. El clasismo que encabezó Salamanca tuvo el mérito histórico de haber enfrentado al golpe de 1976 y estar a la vanguardia del Cordobazo.
Enfrentamos a Menem, fuimos parte del Argentinazo. Fuimos la vanguardia de grandes luchas en todo el país como en Cutral Co.
Con la llegada de Javier Milei, la CCC advirtió desde el primer día que se venía un gobierno “fascista y criminal” al servicio del imperialismo. Nuestra decisión fue enfrentarlo sin especulaciones. Los hechos lo confirmaron: el FMI volvió a marcar el rumbo, se impuso la reforma laboral antiobrera, se multiplicaron los tarifazos y los despidos, se suspendieron más de 20 mil pensiones por invalidez y, según un informe de la UBA, en el último año se perdieron 155 mil puestos de trabajo formales, y en estos últimos 2 años y medio de Milei, más de 350 mil empleos entre privados y estatales. El hambre creció y los comedores y merenderos populares quedaron en la primera línea.
Frente a ese cuadro, la CCC no retrocedió. ¡Como nunca lo hizo en estos 32 años, sin sacar los pies de las calles!
Seguimos enfrentando el ajuste, la entrega, el hambre, la represión del gobierno fascista y cipayo de Milei. Estamos convencidos que la lucha no debe abandonar las calles y no solamente esperar lo electoral para derrotar esta política hambreadora.
No peleamos para que las clases dominante descarten a Milei cuando no les sirva más, para poner a otro que les garantice la gobernabilidad. Peleamos para avanzar en la lucha por un gobierno de unidad popular, patriótica y democrática.
El reclamo es “Basta de Milei” para derrotar esta política y este gobierno es una necesidad política que crece y es necesario organizar. En las luchas cotidianas en los lugares de trabajo, vivienda y estudio, en la ciudad y las zonas agrarias, en las grandes movilizaciones, hay una gran disposición de lucha. ¡Peleamos por un paro activo de 36 horas, ya!
La organización la sostiene el pueblo: no la dio un gobierno ni un banquero, es del pueblo y responde al pueblo. Por eso, en su aniversario, reafirma que no hay salida con el FMI, con el ajuste ni con la entrega de la soberanía. Por una Latinoamérica unida, libre y sin dominación extranjera como anhelaba el Gral San Martín
32 años de lucha, trabajo y aporte. Porque los derechos se conquistan y se defienden en la calle”.

