
Son más de 150 familias en los terrenos lindantes con el relleno sanitario de Santa Rosa denominado «el nuevo Salitral» y otras 60 que ocuparon ayer los terrenos municipales detrás del Barrio Santa María de Las Pampas.
Cientos de personas empujadas por la necesidad de un techo propio, los costos excesivos de los alquileres y la imposibilidad de pagarlos, y las condiciones de hacinamiento, entre otros motivos, tomaron la decisión de ocupar tierras en distintos puntos de la ciudad. Situación de una magnitud que golpea y que no se veía hace años. Uno de los asentamientos está en la zona del viejo salitral.

El nuevo Salitral. Lo que empezó siendo una toma de una decena de familias se convirtió en un asentamiento de un centenar de familias.
Los terrenos están ubicados a la vera de la calle Gobernador Duval y se extienden hasta el relleno sanitario de la capital pampeana. Un peligro para la salud de cualquier persona.

Santa María de Las Pampas. El martes en horas del medio día 8 familias se organizaron para tomar los terrenos municipales que están entre las calles Tello Norte, Victor Arriaga y Victor Oriz. Son 10 hectáreas donde estiman que podrían darle una solución habitacional a 200 familias. A última hora de la tarde ya eran 60 familias que las que fueron en busca de un pedazo de tierra.

Todos coinciden en lo mismo. No hay con que pagar los alquileres y no se puede seguir en la calle o hacinado. Además si se paga el alquiler, algo que muy pocos pueden hacer por el nivel de ingreso y los costos exorbitantes ¿con que se paga la comida, la salud, y los otros gastos?.
“Yo me quedo acá, no me sacan. Si quieren que me vaya, que construyan viviendas sociales. Y si no lo pueden hacer, que nos den las tierras, con la tierra nosotros nos arreglamos para levantar una piecita y un baño”, dice uno de los jóvenes del nuevo Salitral a Plan B Noticias.
“No hacen viviendas sociales, para que te la den tenés que tener un montón de hijos y de años de espera. Yo me pregunto como hace una familia con muchos hijos, una vez que le dieron la casa, para poder darles de comer y educarlos”, agrega otra señora

«Hay una situación de superpoblación de viviendas. En una misma casa viven 3 núcleos familiares y en algunos casos más» cuenta Lili Tomaso, una de las que tomó la iniciativa de tomar los terrenos detrás del Barrio Santa María de Las Pampas. Pero aclara que «no queremos que nos regalen nada, sino que nos den a pagarlo porque no se puede pagar más lo que están pidiendo de alquiler y vivir con nuestros hijos en esas condiciones«.
Además exigen que la Municipalidad se haga cargo de la urbanización y que la Legislatura declare la emergencia habitacional en la capital pampeana.

«Es muy difícil hoy para los jóvenes pagar un alquiler, sin trabajo o con un sueldo que no alcanza», comenta Carlos, otro vecino del Santa María que vive bajo el mismo techo con sus hijos, cuñados y nietos.
«Veremos como podemos hacer para hacer una sacrificio y en vez de pagar un alquiler que lo inviertan en hacer una pequeña habitación con un baño como para solucionar lo esencial», confía.

La crisis muestra su peor cara. La falta de oportunidades laborales y los escasos ingresos hacen imposible el pago de un alquiler, en una Santa Rosa con un costo de vida cada vez más elevado. La promesa de un cambio, que decidió que La Pampa no necesitaba viviendas sociales porque no tenía villas y vino a terminar con la decisión política que tomó el gobierno anterior de construir 1.000 viviendas nuevas por año. El hacinamiento. Esta y otras problemáticas urgentes empujaron a estas 200 familias a intentar acceder a un derecho que debería estar garantizado y que no es ni más ni menos que el de un techo propio. Ahora le toca al Gobierno.

Nuevo asentamiento: Tomaron terrenos detrás del barrio Santa María de Las Pampas

