
La esposa de Héctor Mario Valquinta pide que revisen las grabaciones de las cámaras de seguridad para “poder comprobar que no hice nada y recuperar la libertad”. Su versión de los hechos del 28 de diciembre.
Jésica Rosignolo reclama por su libertad, o al menos, por la prisión domiciliaria, pudo saber Plan B Noticias.
“Les dije que vean las cámaras de seguridad. Hoy hace 22 días que estoy detenida y no las han visto, tengo miedo que me rompan el dvr o lo manipulen, porque son las pruebas que yo tengo para demostrar que soy inocente”, dio a Plan B.
El 28 de diciembre, Rodrigo Valquinta recibió un golpe en la cabeza y fue internado inconsciente en el Hospital Lucio Molas. La justicia investiga cómo sucedió la agresión. Por esa pela familiar permanecen detenidos Héctor Mario Valquinta, su hijo Gonzalo y su esposa Jésica Rosignolo.
Héctor Valquinta: “lamento mucho haber lastimado a mi sobrino”
“Mi dvr tiene contraseña, o sea que a las cámaras las tienen que haber visto. Puede haber testigos que digan la verdad o que mientan, yo mismo puedo decir la verdad o mentir, pero las cámaras no mienten, son las pruebas más fuertes que yo tengo”, resaltó.
Rosignolo contó que “me rechazan la domiciliaria, es la primera vez en el mundo que detienen a una familia completa. No tengo antecedentes, nunca estuve detenida, tengo pruebas de mi inocencia. Me dirijo al Gobernador para que él me pueda ayudar a mí por lo que me está pasando”, añadió.
“En la audiencia mi abogado pidió la libertad porque mi marido ya había declarado como diciendo que accionó para protegernos y Gonzalo también dijo que había sido el padre, que hasta ese momento no había dicho nada para no inculparlo. Me negaron la libertad y el arresto domiciliario porque deciden seguir la decisión que en su momento tomó el juez Ralli y la fiscal Martiní. Ayer el juez Chapalcaz y el fiscal Torino, dijeron que mantenían los 180 días de prisión porque Rodrigo estaba internado y porque no vieron los dvr. Dijeron no tenía suficientes pruebas, como que somos culpables hasta demostrar lo contrario”, aseguró.
“Mi abogado, José Rodríguez, dijo que no vieron las cámaras porque tenían miedo de dañar el dvr, y eso es mentira. Yo en mi casa y en el gimnasio, todo el tiempo las miro, las retrocedo y nunca se daña. Tengo miedo de que ellos hagan mal las cosas porque podés esperar cualquier cosa. Tuve que poner cámaras de seguridad para protegerme de la policía. A los de la seccional primera les tengo miedo”, alertó.
Su versión de los hechos
Jésica le contó a Plan B Noticias que el 28 de diciembre su marido defendió a su hijo Gonzalo de la agresión de su sobrino Rodrigo. “Cuando salgo de mi casa veo a Rodrigo cuando le pega a Gonzalo. En ese momento Rodrigo roba la bicicleta que es de mi nene. Quise ir a la casa de la mamá de Rodrigo a ver si me devolvían la bici, pero no llegue porque lo vi a Rodrigo que venía con un cuchillo”, dijo.
“Decido volver a mi casa para advertirle a Gonzalo y a mi marido de que se venía con un cuchillo. Yo no le di una pala a Gonzalo, le di un juguete, un saltarín de mi hijo como para que tenga algo para defenderse. Me asusté y de desesperación se lo di a Gonzalo”, relató.
“Rodrigo llega a cascotear mi casa y ahí me meto y llamo al 101. Yo no vi cuando mi marido le pegó, pero él reaccionó para defender a la familia. Reaccionó porque teníamos miedo que matara a alguno de la familia”, aseveró.
“El 28 de diciembre fui a hacer una denuncia en la Seccional Primera y me detuvieron en el momento y no me dijeron por qué. Pregunté si había alguna denuncia y no me decían nada, después me trasladaron a la sexta. Al otro día me llevan a una audiencia y me encuentro con el hijo de mi marido, que tampoco había sido denunciado. Él quiso hacer una denuncia porque lo habían golpeado y no se la tomaron”, agregó.
“Cuando se hace la audiencia la policía había declarado que yo, mi marido y el hijo, le habíamos pegado al chico. Ese día Rodrigo estaba fuera de sí, estaba muy drogado, ya había hecho varios líos en el matadero. Su propia madre llamó a la policía porque estaba descontrolado”, aseguró.
Indicó que Rodrigo tenía una restricción de acercamiento por una denuncia anterior “pero él fue a mi casa, violó la restricción y violento a mi familia. Mi marido tuvo que actuar porque teníamos miedo de que nos pasara algo a nosotros. Llamo a la policía desde mi casa, y de ahí me voy a hacer la denuncia y es cuando me detienen a mí. Yo no hice nada, solo fui a hacer una denuncia y me detuvieron”, señaló Rosignolo a Plan B Noticias.
Respecto de la declaración de los pupilos de la escuela de boxeo de su propiedad, dijo que “declararon en contra porque el hermano de Rodrigo los amenazó”.
Por último señaló que “yo estoy presa por ser la mujer del Sapo Valquinta. Lo mismo le pasa a Gonzalo, por ser el hijo del Sapo”.

