
Las elecciones de la Cooperativa Popular de Electricidad reflejaron que la Celeste mantiene el aval social, pero los números finos, indican que sin Di Nápoli y las fuerzas de izquierda y populares, el triunfo estaba en duda ¿Y ahora?
La Lista Celeste logró la continuidad al frente de la empresa cooperativa más grande de la región, pero la oposición no estuvo tan lejos: el resultado final no se parece en nada al 80 % a 20 % de 2009.

Foto: prensa CPE
Con el 38 % de los votos, Acción Cooperativa, encabezada por el Director de Turismo de Santa Rosa, José Minetto, interpeló a un sector que se anima a cuestionar a la Celeste, muy a pesar de las telecomunicaciones y la energía eléctrica. O, mejor dicho, ya no le alcanza con un discurso basado en logros de principios de los dos mil y el abandono de la cara social que le dio Pablo Fernández en los ’90 con las enfermerías, los servicios sociales y el oído atento a la crisis económica, que repercutía en la recaudación de la entidad, pero en especial, en la economía de las familias asociadas.
También es cierto que uno de los sindicatos de la CPE, que ha avalado cuanta lista intentó quitarle la manija al oficialismo, encontró otra vez la excusa para apuntarle a una patronal al estilo estancia, que se animó a escribir en un acta, que, si volvían a hacer paro, serían perseguidos y sancionados.
La conducción de la agrupación que gestiona la cooperativa se confió, destrató a quienes se acercaron a manifestar el apoyo, no abrió las listas y confió en un respaldo histórico al que también le pasaron 33 años desde el primer triunfo.
Pero quienes puntearon la elección, con un resultado 2034 a 1207, afirman que Luciano di Nápoli, sus funcionarios y las fuerzas aliadas en su gestión (Patria Grande, Partido Comunista), aportaron unos 1.100 votos. La diferencia fue de 827 votos. ¿Alcanzaba esta vez con la Celeste sola?
Amplio triunfo de la Celeste en la Cooperativa Popular de Electricidad

Foto: prensa CPE
Ganadores y perdedores
Entre los primeros, claro está, figura la Celeste. Pero no sin mirarse el ombligo y analizar que el marco de alianzas sectoriales, tal vez tenga que ser revisado.
Alfredo Carrascal, con 12 años en la presidencia, manifestó en la previa que, si lo nominaban, seguiría en el mismo lugar. Ayer, en el entorno Celeste y nuevos aliados, hubo una gran molestia por la desorganización del electorado propio, el retraso en la votación por la apertura de pocas mesas, el desdén con el que llegaron a la elección y la fanfarroneada de creer qué solos podían de nuevo.
También ganó el y la asociada que se asusta con solo ver algunos mismos nombres de siempre.
Ni que hablar de Luciano di Nápoli, que se jugó por una de las dos opciones sin tener nada que ver con la disputa interna de la CPE. La bastó leer lo que estaba enfrente y comprendió que la CPE era el primer ensayo para que, a alguno de los dirigentes del PRO, UCR, peronistas que siempre se opusieron a la Celeste, los sindicatos aliados y satélites de esos peronistas, no tardarían en apuntarle a San Martín 50.
Y ganaron las fuerzas populares, de izquierda, que en algunos de los 33 años de conducción Celeste, se creyeron el análisis de uno de los sindicatos, y estuvieron en la vereda de enfrente. Ayer, en un escenario político similar al provincial y nacional, tributaron al proyecto popular, que, sin dudas, en la CPE, lo representa la Celeste, aunque su conducción todavía no dé señales de comprender el tiempo y el espacio en el que se dio la elección de ayer.
Y perdieron, los mismos de siempre: los radicales, que supieron estar en la Celeste, pero desde que dieron el salto a la alianza con el macrismo, pasaron a jugar con el PRO.
Amplio triunfo de la Celeste en la Cooperativa Popular de Electricidad
Lejos quedaron los años donde los correligionarios aportaban nombres al Consejo de Administración y llegaron a tener en Claudio Pérez Martínez, a un presidente propio.
Y entre los perdedores están los sindicatos, de Luz y Fuerza, los de la CGT, que ponen nombres, pero luego aclaran que los gremios no están detrás, los que forman parte del FreJuPa y se enfrentaron a Luciano di Nápoli, y el siempre presente, Marcelo Pedehontáa, de sólidos vínculos personales y familiares con el gremio que no ha perdido oportunidad de oponerse a la Celeste y, tampoco, de perder en cada intento.

Foto: prensa CPE
En ambos lados hay coincidencias: los dos consideran que tienen el diagnóstico adecuado y colocan al de enfrente en el malo de la película. Los asociados volvieron a creer que el bien común de la empresa cooperativa, y los derechos que representan la energía, las telecomunicaciones, las enfermerías, la funeraria, los servicios sociales y la propuesta cultural y educativa, no corren ningún riesgo si sigue la Celeste.

